Siento poner este tema aquí, pero no he encontrado un tema más generalista. Mi opinión es una respuesta a lo siguiente:
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Y es que lo único real y que merece la pena de Asturias son sus montañas y paisajes.
Luego están esa gentuza que se hacen llamar entre ellos "paisanos",que por cierto se llevan a muerte entre ellos, que lo único que tienen de verdadero es su fachada, hipocresía y apariencia.
En serio, en mi vida había visto gente de peor calaña y tan buena imagen por eso de que son Asturianos y no lo digo para crispar, sino por que es una realidad vivida por unos Madrileños que hemos intentado buscarnos honradamente la vida trabajando en Asturias y nos han tratado mucho peor que al más maleante inmigrante.
Como dicen ellos: el mejor Madrileño es que el viene de tour-visa oro por Asturias, para sajarle bien.
Y es que no tiene nada que ver la imagen que dan cuando se está de vacaciones a convivir con ellos en la realidad. Son ambiciosos, extremadamente nacionalistas(pero sin embargo se cagan entre ellos),vagos, timadores, cínicos, rateros y venden a su madre por 10?.
Viven del gran teatro del engaño que ellos llaman turismo y de las millonarias subvenciones que chorizean a la Union Europea para luego gastarla en carrazos de 25 millones pero que sin embargo luego no tienen dinero cuando van al supermercado para comer.Con el parapei del turismo solo curran los 3 meses del verano y luego a vivir con lo que han robado.
Pero no esto no durará eternamente. El dinero sin querer trabajar se acabará, y todo el bulo de crecimiento económico que tienen ahora (Véanse las estadísticas de paro e inmigración a otras CCAA), se irá a la mierda. Y espero que eso suceda pronto. Porque el problema no es que tengan paro sino porque tienen paro porque quieren. Eso es culpa desde los empresarios(mucho más corruptos que los de Marbella) hasta los propios ciudadanos que en lugar de manifestarse por crear mas trabajo se manifiestan contra las aperturas de nuevos polígonos industriales y eso es una realidad que se puede consultar en los periódicos.
Solo os podemos decir que cuando vosotros tengáis que emigrar a Madrid por trabajo, aquí os estaremos esperando para daros por el culo como vosotros hacéis con la gente que en sus DNI'S no figura como Lugar de Nacimiento Asturias.
Por cierto, no olvidamos lo de Mina Conchita.
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He aquí mi respuesta...
Hace tres años me vine a Asturias, habiendo vivido en León, Barcelona, Inglaterra y Estados Unidos, esperando encontrarme la imagen que el Gobierno de Asturias vende: una tierra natural, casi virgen, poblada de gente honesta e inocente, sin tocar por los males de las grandes ciudades. ¡Qué equivocado estaba!
Lo siento por aquellos asturianos honestos y trabajadores que apenas se mencionan, y con quienes he tenido buenas experiencias, pero Asturias no me gusta; de hecho, es hasta ahora el peor lugar donde he vivido. He aquí las razones, en forma de lista:
-La contaminación es igual o peor que la de Barcelona. Asturias tiene la mayor tasa de tuberculosis y enfermedades pulmonares de España... primordialmente por todas las malditas y apestosas fábricas que están destruyendo vuestra tierra.
-El nacionalismo. Ni en EEUU ni en Barcelona, siendo nacionalistas como son, no he visto tantos recordatorios y símbolos "nacionales" como en Asturias... tanta banderita y Cruz de la Victoria llegan a saturar a uno, por no mencionar los malditos montones de piedras gastadas que son Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo... ¡Están por todas partes! En la prensa parece que el mundo no existe fuera de Asturias... la sección internacional ocupa de media a dos páginas... el atentado en Bombay seguramente ocupó menos espacio que una feria local de la sidra. Un vergüenza. Eso y la indiablada "llingua", como si no hubiera mejores cosas que reivindicar que la oficialidad de un idioma muerto e inútil. Tanto idioma sin utilidad me da verdadero asco.
-Las apariencias. Es cierto lo que se ha mencionado respecto a la importancia de la apariencia aquí: ni en el Barrio de Salamanca encontraréis más abrigos de visón y BMWs que en Oviedo. En una misma tienda me han tratado completamente como basura vistiendo con un forro polar, mientras que los mismos dependientes se desvivían unos meses antes vistiendo yo de cuello alto. Pero esto aquí y en Roma.
-El aspecto laboral. Aquí uno no tendrá un trabajo digno ni reconocido, ni aunque se tenga un diploma de la Universidad de Harvard. Los trabajos están casi limitados a funcionario, hostelero (¡Pero ojo! ¡En muchos sitios no te aceptarán si no sabes escanciar sidra!), trabajo basura (puerta-a-puerta, distribución de publicidad), industria pesada (en declive) o (y esto lo digo MUY en serio) prostitución. Lo de la prostitución aquí es increíble, especialmente en la zona de las Salesas de Oviedo.
-La educación. La filosofía de memoriza-y-olvida en las aulas no ha cambiado desde la época del "generalísimo". Los alumnos -tanto en el colegio como en la universidad- están completamente desmotivados. Y lo digo por experiencia mía, de familiares y amigos. Lo de hacer proyectos y trabajos es cosa bimensual en vez de diaria. Y el vocabulario y capacidad lectora de los jóvenes da MUCHO que desear. El examen de selectividad en Asturias es un nivel MUY inferior al del resto de España, si no compren guías de exámenes pasados y comparen -yo ya lo he hecho. ¿Y el civismo? A beber como cosacos y a mear en las calles.
-Finalmente, mis malas experiencias con la gente aquí. Uno quiere vender un piso y sólo recibe a dos personas que pagan depósito y luego arrepienten. Gente sin palabra. En muchos negocios también he notado una carencia increíble de ganas de trabajar (por ejemplo: un día esperé diez minutos junto a un taxi antes de que el taxista saliera de un bar, habiéndome visto). Muchos también conducen y caminan sobre raíles, y no se apartarán de tu camino (suena extraño, pero generalmente la gente suele esquivarte cuando caminas por la acera, o cederte cuando conduces). También he notado una cierta picaresca que no sé de donde viene, lo antes mencionado sobre los madrileños siendo útiles sólo si traen tarjeta de crédito; una especie de orgullo patrio que apesta a cerrado.
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Por otra parte, Asturias y los asturianos tienen sus virtudes. No hay nada como la comida del Noroeste (a pesar de que no volveré a probar la fabada en mi vida, ¡uf!), o una buena conversación sobre EEUU o unas risas sobre los constructores-mafiosos de Oviedo con el dependiente de tu tienda de deportes (a pesar de que a veces no compre nada), o las olas de Gijón, o una buena caminata junto a los acantilados de la costa, o estar a solas con el retrato de Carlos II en el museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo.
He disfrutado en Asturias, pero el balance total no ha sido positivo. Para alegría de muchos y tristeza de pocos en esta provincia, me marcho. No hay trabajos cualificados aquí. Y para colmo, seguramente tendré que vender mi piso por lo que lo compré. Esto es Asturias, para vosotros.

