En el diario del Comercio del día 10 de junio, en el apartado de “cartas al director”, un lector, hacía un llamamiento a la sensatez de la comisión de fiestas de Mareo, organizadora de las fiestas, que van a tener lugar del 20 al 23 de este mes.
Como bien dice el lector en el escrito, la ubicación esta muy próxima una residencia de personas mayores, y el xareú de la fiesta puede afectar a estas personas, pués normalmente están acostumbradas a una rutina, y tranquilidad, que se va a ver alterada.
Pero, tengo algo que matizar al lector, hay también otras cosas, que alteran el ritmo de las personas mayores, y que creo que es una falta de respeto aún mayor hacia esas personas, como es:
El menosprecio a éstas personas, ignorándoles en ocasiones, por parte de los-as cuidadores-as, e ignorando las peticiones que hacen en algún momento determinado, por una cuestión determinada, ( no porqué sean caprichos de, los abuelos, como suelen llamarlos, que también hay, esos no los cuento).
Menosprecio, dándoles gritos para llamarles la atención, ó para reprenderles, por alguna cosa que han hecho que no gusta, al personal encargado de su cuidado, o también por algo que no han hecho, y obliga a tener que hacerlo a estos-as reprendedores-as. Gritos incluso a horas que no corresponden (no corresponden a ninguna), alterando a la persona a la cuál se dirigen como al resto de internos.
Menosprecio, zarandeándoles, como si fuesen retrasados, y así espabilasen (perdón por la expresión retrasado), y entendiesen mejor las cosas.
Pués estas cosas ocurren en otras residencias de personas mayores, que hay en La Pedrera, y alrededores, sobre todo, si no hay personal de dirección.
Ignoro si en concreto también pasa en esa, que menciona el lector, pero si me consta que eso pasa en más de las que conocemos, (muchas). También tengo que reconocer, que aunque pasa a veces no es diario, pero al cabo del año, si son, más de cuatro días, como es la duración de las fiestas.
Y si lo considero, más perjudicial y mayor falta de respeto, hacia esas personas mayores, es porque viene dado por las personas encargadas de cuidarles, personas de las cuales, dependen, y en las cuales tienen depositada de alguna forma su esperanza de vida, y su confianza ( por definirlo de alguna forma). Estas personas mayores, tienen sus limitaciones, físicas, psíquicas, o ambas, y por lo tanto precisan unos cuidados con más cariño, respeto y tolerancia mayor.
Y si los-as cuidadores-as, de estas personas mayores, les sobrepasa la tensión, o tienen mal día, es decir “pierden los papeles”, o simplemente se creen por encima de la circunstancia, y tratan a los internos como algo que hay que hacer porque así lo exige el trabajo, “DEBERIAN DEDICARSE A OTRA COSA”.
Y para los residentes, ojalá fuese todo tan bien como cuando estamos presentes los familiares, incluídas las noches…..

