por ines el Dom Ene 30, 2011 4:53 pm
Es muy distinto lo que podemos pensar ahora de lo que llegaremos a pensar cuando el final de nuestras vidas esté cercano.
He conocido personas (ya fallecidas) que nunca pudieron creer el cambio que iban a dar en su planteamiento ante la muerte cuando esta se les acercó y les llegó. De la superficialidad pasaron a la trascendencia y cambiaron radicalmente de postura.
Por eso, lo que ahora podamos decir poca importancia tiene, porque hablamos sin verdadero conocimiento de lo que se puede sentir en momentos trascendentes de la vida.