El PP y la Iglesia católica están lanzando una ofensiva involucionista feroz. Pretenden llevar a España, una vez más, a los tiempos más retrógrados, en los que los individuos no eran ciudadanos sino súbditos. Ésa es la mejor forma de tener al pueblo dominado y sumiso a la voluntad de los ricos y, por tanto, poderosos.
Para ello nada mejor que poner la educación en manos de la Iglesia. Enseñan a los jóvenes a decir "Amén" como en las misas.

